Tot torna

Déu s’acabava d’instal·lar a Barcelona i sovint feia tard a la feina. Un dia es va alçar tan tard que va haver d’eixir corrent de casa. Va travessar carrer Tallers, Rambla i després va baixar unes escales, va passar el bitllet (bon Karma!), es va introduïr en el metro de Plaça Catalunya, va pujar a un tren i, per fi, va seure. “Quina vida monòtona!”, va pensar Déu. Llavors, per acabar-ho d’arreglar, va veure que un home dret davant d’ell li demanava diners. L’home estava pràcticament deformat. Déu no portava diners damunt, bo, potser sí que en portava, però s’ha de dir que això tampoc importa massa, perquè ell per regla general no ajudava a algú particularment, a l’atzar, no donava diners als indigents, ni als que demanen al carrer, no donava diners en missa, no donava diners en les slams poetry, ni en els concerts, ni en els teatres de free entrance a Barcelona, digam que el seu compromís anava per una altra banda, més per organitzacions, moviments veïnals, ONG, etc., els seus actes eren, per dir-ho així, més globals que particulars, vostès ja m’entenen. Però les parades anaven passant i l’home lleig aquell no se n’anava. Déu es va sentir nerviós i va com mig apartar la cara cap a una paperera per no mirar-lo. “No passa res, ja se n’ha anat”, li diu la veueta d’una xiqueta. Déu la mirà i en això va comprendre moltes coses, però ara ja era massa tard.
A la feina va pensar molt i va vessar un parell de llàgrimes. Arribada la nit, va eixir del magatzem i quan va pujar al metro va buscar a aquell pobre home a qui havia ignorat, i curiosament el va trobar, era un miracle. Déu, llavors, penedit, li va donar unes quantes monedes grosses de dos euros (per no desentonar massa tampoc, clar, donar-li un billet de vint o més seria improcedent). Va baixar del tren a Plaça Catalunya amb un somriure gran a la cara. Hui la seua existència estava justificada.
Va eixir del metro i va caminar des de la Rambla fins a Tallers, on va girar a mà dreta, xiulant com un xiquet després de l’escola. Finalment va arribar al portal de sa casa, prop del bar Cèntric, va pujar les escales a peu i, inevitablement, va comprovar una cosa horrible: s’havia deixat la porta de casa oberta. Va introduir la mà pel buit estret i va aguaitar el cap amb grans nervis i vessant grans quantitats de gotes xicotetes de suor. Efectivament, va veure l’horror: els llençols del llit estaven desfets i la llum del bany estava oberta.

EL SISTEMA DEL CORAZÓN

Todo comenzó cuando D se enamoró de G, el centro duro de su iniciar, todo comenzó aquí y no en otro momento, pero lo cierto es que todo comenzó un poquito antes, todo comenzó cuando D recién cumplió dieciocho años, todo comenzó cuando el tal D caminaba por una playa de Iñavia con un libro bajo el brazo izquierdo, todo comenzó cuando B, el autor del libro, escribió el libro que D no había leído todavía, todo comenzó cuando B tuvo problemas de sueño, cuando le hubo dejado su novia, o cuando él tuvo que dejar a su novia por un destino literario, cuando emigró a Europa, todo comenzó cuando B leyó los libros fundamentales, todo comenzó cuando escribió poemas, todo comenzó cuando enunció la oración: hay una novela imposible de escribir pero que alguien escribirá, todo comenzó cuando D andaba por las playas de Iñavia con el libro de B y se encontró con G, que era una alumna de la facultad de filología y una intérprete de viola, una compañera de su clase, todo comenzó cuando G, contra todo pronóstico aceptó la invitación de D para irse juntos a tomar una cerveza, todo comenzó cuando D hizo una flor de papel para G, todo comenzó cuando D no fue sincero del todo con G porque pensaba que G se espantaría, todo comenzó cuando los cuatro labios fueron uno solo, todo comenzó con ese círculo móvil que se hace en el beso, todo comenzó cuando D comprendió que G, al contrario que él, no estaría siempre en Iñavia, cuando G terminara la carrera de filología, todo comenzó cuando D la acompañó a su casa pensando en el perfume que G expelía tan extraño, todo comenzó cuando G no le dijo a D que había decidido que él sería para ella y punto y final, pero no punto y final, sino que G no encontraba imposible llevar una vida por sí misma sin D en aquel momento, todo comenzó cuando D no supo nada de estas cosas, todo comenzó con la distancia anticipada, todo comenzó cuando pasó el primer semestre, todo comenzó cuando en el verano G se fue volando hacia la Mancha, todo comenzó cuando D empezó a escribir una novela, una novela que no era imposible, una novela para G, una novela para que G se le acercase, para que G estuviera en sus palabras cuando G leyera tales frases, capítulos, poemas, todo comenzó cuando D escribió fatal y no lo supo, todo comenzó en aquel verano cuando D comenzó la redacción de la novela, todo comenzó cuando D perdió diez o veinte quilos escribiendo, todo comenzó cuando D cumplió los plazos y en septiembre la tuvo terminada, todo comenzó cuando D se montó en un tren con el libro terminado bajo el brazo, todo comenzó con D por vez primera en los campos amarillos, los campos de la Mancha, todo comenzó fuera de Iñavia, todo comenzó cuando le dio a G su novela, todo comenzó en la feria de Albacete, todo comenzó después de su reencuentro, todo comenzó, empero, con la órbita nueva que G secretamente diseñó en su espíritu, en la rotación de los planetas de G, en los bonitos giros impensados de G, en la música triste de su viola, todo comenzó nuevamente con D no enterándose de nada y pensando cosas raras, todo comenzó con el pensamiento de G hacia D, todo comenzó cuando G tomó por cierto aunque estuviera equivocada que en el fondo de su alma D también era una flor, todo comenzó en segundo de carrera, todo comenzó en septiembre y en Iñavia llena de cosas otoñales: páginas con polvo, luz a menos cada día, un amor melancólico, todo comenzó con D visitando a G diariamente, todo comenzó cuando G y D se metieron en la cama, todo comenzó con las caricias de D en la espalda de G, en los dedos de G, en los brazos finos de G, todo comenzó con G sintiendo placer por D, todo comenzó cuando D comprendió algo terrible, todo comenzó cuando comenzó a ver a G cada día más cansada por él, la música y las clases de literatura, todo comenzó cuando el tiempo comenzó a pasar deprisa, todo comenzó cuando G se puso enferma, todo comenzó cuando D tuvo tristeza, cuando G se volvió un pelín frágil, todo comenzó cuando G se mediorrecuperó, todo comenzó con los paseos por Iñava y las idas y venidas al cine en invierno, a restaurantes en invierno, a la biblioteca en invierno, a los exámenes de literatura medieval de cuatro horas en invierno, a la cama en invierno, a las pesadillas en invierno, a dormir poco en invierno, a levantarse tarde los domingos en invierno, a tomar cafésconleche y sándwiches calentitos en invierno, todo comenzó al llegar la primavera, todo comenzó con la extraña felicidad sostenida en un atontamiento de los sentidos, todo comenzó cuando D se recuperó de estas cosas y continuó escribiendo, todo comenzó cuando D y G recuperaron algo de ellos mismos, todo comenzó con D y con G por separado estando juntos, todo comenzó en esa armonía, todo comenzó con los nuevos relatos de D fuera de G, de G como espíritu, de G como tema literario, todo comenzó cuando D volvió a los dictámenes de aquel escritor B, cuando D volvió a interesarse por llevar la vida del poeta, todo comenzó con D escribiendo en verano, todo comenzó con el cuerpo de D escribiendo en el pueblo de G, que es un pueblo muy bonito de la Mancha, un pueblo que se llama Madrigueras, todo comenzó con D y los padres de G, J y G, que se llama como su hija, todo comenzó con el aprecio de D por las vistas lineales de la Mancha y con los poetas de Albacete, que no escribían nada mal, todo comenzó con otros cuentos malos de D, todo comenzó cuando D y G compartieron algunas de sus penas, todo comenzó con el regreso a Iñavia de D cogido de la mano de G, todo comenzó con G en la casa de verano de D junto al mar, todo comenzó una tarde de agosto en Càndida, el pueblo costero de D, todo comenzó cuando G conoció a los padres de D, que se llamaban S y F, todo comenzó cuando S y F se enamoraron también de G, todo comenzó cuando pasaron un verano precioso, todo comenzó cuando G no paró de repetir que no hay nada como el verano y como ese fragmento del mar mediterráneo, todo comenzó cuando a G le vino bien el calor y cuando se recuperó totalmente de aquella enfermedad del invierno pasado, que era cansancio, todo comenzó  cuando por desgracia fueron a ver una película de miedo, cuando G, que pensó que jamás le afectarían estos films americanos los repudió para siempre, todo comenzó de nuevo con septiembre y con el verano terminado, todo comenzó cuando D quiso publicar sus libros, todo comenzó con esa ilusión, todo comenzó cuando G terminó sus estudios literarios sin haber terminado la carrera de viola, todo comenzó en ese último año de estudios universitarios para ella, todo comenzó cuando simultáneamente D se matriculó en filosofía, todo comenzó cuando el mundo de G era la viola y el de D era Heráclito y Wittgenstein, todo comenzó cuando, de nuevo en Iñavia para iniciar sendas carreras D escribía o terminaba sus cuentos y G tocaba la viola con técnica y vehemencia, todo comenzó cuando D pensó que G estaba agotada y comprendió que él también lo estaba, todo comenzó cuando pasaron mucho tiempo juntos, cuando se apoyaron el uno en el otro para terminar sus vidas académicas, cuando G estaba harta y lloró delante de D por primera vez y cuando D no supo qué hacer más que abrazarla, todo comenzó cuando por fin G ya terminó con la carrera y cuando D tenía a medias el grado de Filosofía, todo comenzó cuando D asumió como ciertas las premisas de aquel escritor, el señor B, que le hacía querer ser escritor para vivir según la nueva ética, así como B lo hubo hecho a su manera y siguiendo las sabias directrices del GRAN M de C-S, el manco, el único, el que todo lo comenzó, y todo comenzó cuando D publicó su primer libro de relatos, en cuya dedicatoria claramente aparecía G, todo comenzó cuando G inició sus estudios en el master para enseñar literatura a adolescentes y cuando simultáneamente D decidió que quería marcharse a Roma a estar solo y a escribir un libro mejor, todo comenzó cuando G no se ofendió por ello, cuando las órbitas de G y su espíritu eran tan fuertes como un puente de hierro, todo comenzó cuando D  se marchó a Roma y continuó allí sus escritos y empezó a escribir una novela que él consideró imposible, todo comenzó con D llamando por teléfono a G diciéndole lo triste que estaba, todo comenzó cuando D mejoró escribiendo, todo comenzó cuando D fue consciente de que realmente se habían separado de verdad, porque cuando hay mares de por medio hay real distancia, sean cuales fueren estos mares, pues ¿hay más soledad que la del mar?, ¿acaso no fue siempre el mar un símil de la suprema soledad, que, como dice B, es la muerte?, todo comenzó cuando D se interesó preocupantemente por Hegel, todo comenzó cuando vio en la famosa “novela imposible” una estructura hegeliana, todo comenzó secretamente para D en la soledad de G, esa sí era una soledad consistente, en la casa de sus padres, lejos de la Bella Iñavia donde ella corría libremente analizando sin analizar seriamente (esto es, el análisis que hacen las flores del aire y de la luz cuando es buena para comerla y hacerse rojas y limpias, con buen olor para que vengan las abejas a rondar sus corazones) los charcos de la lluvia apenas esta y sus nubes han dejado lugar a huecos de luz (la luz de Iñavia tiene algo especial e irrepetible), las páginas de Valle Inclán, de Manuel Puig, de La Regenta, de Javier Egea, los libros de cátedra, la colección de letras hispánicas, los libros forrados  de plástico con su excelsa delicadeza,  las películas de Hollywood y sus buenos actores con aura, la disposición bonita de algunos alimentos en los supermercados, la consistencia de las prendas especiales, la elegancia, todo comenzó cuando G entendió que esto no era privativo de Iñavia ni de ninguna parte aunque pensara en ocasiones lo contrario, todo comenzó cuando G viajó a Roma para verse con D y comprobó que este se había obsesionado sinceramente de la literatura de B, todo comenzó cuando comprobaron que ellos, D y G, seguían enamorados en Roma y cuando G regresó y cuando D regresó también, esto es, en navidad, cuando D engordó y a G le de dio medio-igual, todo comenzó cuando D se volvió a Roma e hizo exámenes orales, todo comenzó cuando D decidió que el año siguiente no volvería a Iñavia sino que continuaría la carrera en Barcelona, todo comenzó cuando G llamó por teléfono a D y le dijo que era buena idea, que hay que moverse y lo más importante es quererse y la libertad, todo comenzó cuando D volvió a Iñavia y se reencontró por fin con G y las cosas no fueron del todo bien, todo comenzó cuando volvieron poco a poco a enamorarse, todo comenzó cuando D se percató de que G ya había llorado varias veces delante de él y no por otra cosa que no fuera él, bueno, quizá sí fuera por otras cosas, porque G era algo que D no comprendería nunca del todo bien, no existe la esencia mujer, pensó D, ni existe lo femenino, pero G es muy especial, muy especial, no me la puedo dejar, se dijo, ojalá consiga que las cosas sean como antes, yo creo que es posible, pensó D, todo comenzó cuando D se fue a vivir a Barcelona, todo comenzó cuando D fue consciente de que allí su novela podría ir igual de bien e igual de mal en cualquier parte, todo comenzó cuando simultáneamente G empezó a estudiar oposiciones a profesora, todo comenzó cuando volvió a sus libros de cátedra y al recuerdo de Iñavia, todo comenzó cuando D, de nuevo en otra parte que no era su casa, escribió una serie de poemas y dejó aparcada la novela hegeliana que sacó de una idea de un libro de B, todo comenzó cuando D, por ningún motivo en especial, pensó que hacía mucho tiempo que no escribía seriamente sobre G, todo comenzó cuando D, dejando un poco de lado las directrices literarias de su maestro B, empezó a escribir un cuento de nuevo, todo comenzó cuando D se percató de que hacía tanto tiempo que no escribía un cuento, todo comenzó cuando D recordó su pasado con G, todo comenzó cuando vio que este era el punto central de su relato, todo comenzó con una idea disparatada, todo comenzó con D pensando sobre qué cosas son imposibles y qué cosas no son imposibles, todo comenzó con D pensando en el origen, todo comenzó con la idea de que es imposible escribir con sinceridad, todo comenzó cuando pensó que 1: los inicios y los finales de las historias que D consideraba de amor y 2: los inicios y los finales de lo que ocurre realmente con el amor cuando empieza y se repite con variaciones en la vida de los que se aman, NO TIENEN NADA QUE VER, todo comenzó cuando D comprendió que la relación amorosa es absurda cuando se piensa que el amor extendido como la masa de las cosas hace que el amor sea una cosa absurda, todo comenzó cuando pensó que, como sugería Boecio, en el absoluto, en lo eterno, las cosas nunca empezaron, todo comenzó cuando D dejó de pensar en estas tonterías y se decidió a escribir sobre la cosa que él quería, que era a G, todo comenzó cuando se centró en este amor por G, todo comenzó cuando D consideró el estilo para contar su nueva contrahistoria, todo comenzó en su obcecación con que no hay inicio en las cosas totales como en el amor o en el ser puro, todo comenzó con el recuerdo del viejo dicho de que todos los caminos llevan a Roma, todo comenzó cuando vio que esto es mentira y que lo más correcto sería decir que Roma está en todos los caminos, todo comenzó cuando todo comenzó, cuando D se concentró, todo comenzó cuando escribió: todo comenzó cuando D se enamoró de G, el centro duro de su iniciar, etcétera.